Prevenir es curar:

La importancia de la prevención en salud

La prevención es la actividad sanitaria que pretende evitar daños futuros con actividades realizadas en el presente. Se busca el beneficio para una persona o paciente, mediante la reducción de la morbilidad y la mortalidad. La prevención debe sustentarse en el conocimiento científico, al igual que se exige en medicina curativa y paliativa, pero más aún cuando se dirige a una población sana o asintomática.

¿En qué consiste la prevención?

La prevención tiene como objetivo evitar la aparición de enfermedades y reducir sus consecuencias antes de que se manifiesten.

Puede realizarse tanto a nivel individual como desde los centros sanitarios y la oficina de farmacia.

 

Podríamos clasificar la prevención en dos grandes grupos:

  1. La que puede hacer el individuo por sí mismo, es decir, todo lo que englobamos como “vida sana”:
Alimentación saludable:

Dieta variada, equilibrada y moderada en la que predomina el consumo de productos frescos y de temporada, especialmente frutas, hortalizas y legumbres, y se reduce la ingesta de alimentos procesados y ultra procesados con alto contenido en sal, azúcares añadidos y grasas saturadas.

Ayuda a prevenir y controlar enfermedades no transmisibles como las cardio vasculopatías, el cáncer y la diabetes; reduce los síntomas de la depresión y la ansiedad y favorece la salud cerebral y el bienestar general

El consumo de tabaco, alcohol y drogas de abuso aumenta el riesgo de numerosas enfermedades y afecta negativamente a la salud física y mental. Evitar estos hábitos es clave para una vida más saludable.

Dormir de forma adecuada ayuda a sentirse descansado y con    energía al día siguiente, descansa el corazón y el sistema vascular, se libere más hormona del crecimiento, libera hormonas sexuales y aumenta la masa muscular.

Mantener el estrés bajo control ayuda a preservar la salud mental y emocional, reduciendo el riesgo de ansiedad, depresión y otros problemas asociados al estrés crónico.

El uso de medicamentos sin la orientación de un profesional puede provocar efectos adversos e interacciones. Consultar siempre con el médico o farmacéutico es fundamental para un uso seguro.

2. La que se organiza desde los centros sanitarios y/o oficinas de farmacia:

Inmunización:

seguir el calendario vacunal por edades y participar en las campañas vacunales por temporada.

Medida de la hipertensión arterial, colesterol, glucosa y electrocardiograma.

(cáncer de mama, de cuello de útero, y de colon).

(Antígeno prostático específico, densitometría). 

  • Cumplimiento del plan de medicación pautado por el médico según la patología, incluso con sistemas de dosificación individualizada.

  • Información a los pacientes sobre el uso correcto de los medicamentos, posibles interacciones y efectos secundarios.

  • Programas de seguimiento en pacientes con enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión.

Recuerda siempre

Desde la oficina de farmacia estamos para ayudarte, resolver tanto dudas de salud como de tratamientos. Estamos a tu lado para mantener la salud o acompañarte en la enfermedad.

Consulta siempre a tu médico o farmacéutico.
Montserrat Macià i Goñi
Farmacéutica Titular
Licenciada en Farmacia y Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos